El salmista se dirige a Jehová, apropiándose de la promesa del versículo anterior.

mi escondite La misma palabra que en Salmo 27:5 ; Salmo 31:20 ; Salmo 91:1 .

tú me preservarás &c. Tú me guardarás ( Salmo 12:7 ; Salmo 25:21 ; Salmo 31:23 ) de la angustia ( Salmo 31:9 ); me rodearás con gritos ( Salmo 32:11 ) de liberación. Ocasiones para regocijarse surgen dondequiera que se vuelve: o posiblemente los gritos de júbilo de los piadosos regocijándose por su liberación.

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