Ahora pues ... - Samuel prosigue con su penosa labor. Mira, dice, hemos avanzado hasta ahora en mi solemne súplica. Levántense ahora, ancianos, mientras yo procedo. De mi inocencia, como tu juez, has dado testimonio ante Dios y ante el rey, pero a pesar de esto has querido ser apartado de mí y de Aquel que estaba muy por encima de mí, de Aquel que ha trabajado para ti. hazañas tan poderosas, incluso el Eterno. Vean ahora, ancianos, lo que ha hecho por sus padres y por ustedes, este Rey invisible, a quien acaban de reemplazar deliberadamente por un rey terrenal.

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