• Deuteronomio 12:5

    sino que buscarán el lugar que el SEÑOR su Dios haya escogido de todas sus tribus para poner allí su nombre y morar en él, y allá irán.

  • Deuteronomio 12:6

    Allá llevarán sus holocaustos, sus sacrificios, sus diezmos, la ofrenda alzada de sus manos, sus ofrendas votivas, sus ofrendas voluntarias y las primeras crías de sus vacas y de sus ovejas.

  • Deuteronomio 12:7

    Allí comerán delante del SEÑOR su Dios, y se regocijarán ustedes y sus familias por todo lo que sus manos hayan emprendido, conforme a lo que el SEÑOR su Dios los haya bendecido.

  • Deuteronomio 12:8

    “No harán como todo lo que nosotros hacemos hoy aquí, cada uno como le parece bien;

  • Deuteronomio 12:9

    porque hasta ahora no han entrado al reposo y a la heredad que les da el SEÑOR su Dios.

  • Deuteronomio 12:10

    Pero cruzarán el Jordán y habitarán en la tierra que el SEÑOR su Dios los hace heredar, y él les dará reposo de todos sus enemigos de alrededor; y habitarán seguros.

  • Deuteronomio 12:11

    Entonces llevarán al lugar que el SEÑOR su Dios haya escogido para hacer habitar allí su nombre todas las cosas que yo les mando: sus holocaustos, sus sacrificios, sus diezmos, la ofrenda alzada de sus manos, y todas sus más selectas ofrendas votivas que hayan hecho al SEÑOR.

  • Deuteronomio 12:12

    Y se regocijarán delante del SEÑOR su Dios, ustedes, sus hijos, sus hijas, sus siervos, sus siervas y el levita que esté dentro de sus ciudades, ya que él no tiene parte ni heredad con ustedes.

  • Deuteronomio 12:13

    “Ten cuidado de no ofrecer tus holocaustos en cualquier lugar que veas.

  • Deuteronomio 12:14

    Más bien, solo en el lugar que el SEÑOR haya escogido en una de tus tribus, allí ofrecerás tus holocaustos, y allí harás todo lo que yo te mando.

  • Deuteronomio 12:15

    No obstante, en todas tus ciudades podrás matar y comer carne con todo tu apetito, según te haya bendecido el SEÑOR tu Dios. Tanto el que está impuro como el que está puro la podrán comer, como si se tratara de una gacela o de un venado.

Continúa después de la publicidad