• Eclesiastés 7:19

    La sabiduría ayudará al sabio más que diez gobernantes que haya en la ciudad.

  • Eclesiastés 7:20

    Ciertamente no hay hombre justo en la tierra que haga lo bueno y no peque.

  • Eclesiastés 7:21

    No prestes atención a todas las cosas que se dicen, no sea que oigas a tu siervo que habla mal de ti.

  • Eclesiastés 7:22

    Pues tu corazón sabe que muchas veces tú también has hablado mal de otros.

  • Eclesiastés 7:23

    Todas estas cosas he probado con la sabiduría y dije: “Me he de hacer sabio”. Pero ella estaba lejos de mí.

  • Eclesiastés 7:24

    Lo que está lejos y muy profundo, ¿quién lo podrá hallar?

  • Eclesiastés 7:25

    Pero yo volví en mi corazón a conocer, a explorar y a buscar la sabiduría y la razón, para conocer lo malo de la necedad y la insensatez de la locura.

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