• Proverbios 31:23

    Es conocido su marido en las puertas de la ciudad, cuando se sienta con los ancianos del país.

  • Proverbios 31:24

    Telas hace y las vende; entrega cintas al mercader.

  • Proverbios 31:25

    Fuerza y honor son su vestidura, y se ríe de lo porvenir.

  • Proverbios 31:26

    Su boca abre con sabiduría, y la ley de la misericordia está en su lengua.

  • Proverbios 31:27

    Considera la marcha de su casa y no come pan de ociosidad.

  • Proverbios 31:28

    Se levantan sus hijos y le llaman: “Bienaventurada”. Y su marido también la alaba:

  • Proverbios 31:29

    “Muchas mujeres han hecho el bien, pero tú sobrepasas a todas”.

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