-
mis días son como la sombra que se va. Me he secado como la hierba.
-
Pero tú, oh SEÑOR, permanecerás para siempre, y tu memoria de generación en generación.
-
Levántate, ten misericordia de Sion porque ha llegado el tiempo de tener compasión de ella.
-
Tus siervos aman sus piedras, y de su polvo tienen compasión.
Continúa después de la publicidad