-
¿Qué se te dará, o qué te aprovechará, oh lengua engañosa?
-
¡Afiladas flechas de guerrero con brasas de retama!
-
¡Ay de mí, que soy peregrino en Mesec, y habito en las tiendas de Quedar!
-
Mucho tiempo ha habitado sola mi alma con los que aborrecen la paz.
-
Yo soy pacífico; pero cuando hablo ellos me hacen la guerra.
Continúa después de la publicidad