• Salmo 26:8

    Oh SEÑOR, he amado la habitación de tu casa, el lugar de la morada de tu gloria.

  • Salmo 26:9

    No recojas mi alma junto con los pecadores ni mi vida con los hombres sanguinarios,

  • Salmo 26:10

    en cuyas manos hay infamia y cuya mano derecha está llena de soborno.

Continúa después de la publicidad