• Salmo 51:1

    Al músico principal. Salmo de David, cuando el profeta Natán fue a él después de que David tuvo relaciones con Betsabé. Ten piedad de mí, oh Dios, conforme a tu misericordia. Por tu abundante compasión borra mis rebeliones.

  • Salmo 51:2

    Lávame más y más de mi maldad, y límpiame de mi pecado.

  • Salmo 51:3

    Porque yo reconozco mis rebeliones, y mi pecado está siempre delante de mí.

  • Salmo 51:4

    Contra ti, contra ti solo he pecado y he hecho lo malo ante tus ojos. Seas tú reconocido justo en tu palabra y tenido por puro en tu juicio.

  • Salmo 51:5

    He aquí, en maldad he nacido, y en pecado me concibió mi madre.

  • Salmo 51:6

    He aquí, tú quieres la verdad en lo íntimo, y en lo secreto me has hecho comprender sabiduría.

  • Salmo 51:7

    Quita mi pecado con hisopo, y seré limpio; lávame, y seré más blanco que la nieve.

Continúa después de la publicidad