• Salmo 69:20

    La afrenta ha quebrantado mi corazón, y estoy acongojado. Esperé que alguien se compadeciera de mí, y no hubo quién. Busqué consoladores, y no hallé ninguno.

  • Salmo 69:21

    Además, me dieron hiel en lugar de alimento, y para mi sed me dieron de beber vinagre.

  • Salmo 69:22

    Que les sea una trampa la mesa que tienen delante; lo que es para bien, que les sea de tropiezo.

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