• 1 Juan 2:7

    Amados, no les escribo un mandamiento nuevo sino el mandamiento antiguo que tenían desde el principio. El mandamiento antiguo es la palabra que han oído.

  • 1 Juan 2:8

    Otra vez les escribo un mandamiento nuevo, que es verdadero en él y en ustedes, porque las tinieblas van pasando y la luz verdadera ya está alumbrando.

  • 1 Juan 2:9

    El que dice que está en la luz y odia a su hermano, está en tinieblas todavía.

  • 1 Juan 2:10

    El que ama a su hermano permanece en la luz y en él no hay tropiezo.

  • 1 Juan 2:11

    Pero el que odia a su hermano está en tinieblas y anda en tinieblas; y no sabe a dónde va porque las tinieblas le han cegado los ojos.

  • 1 Juan 2:12

    Les escribo a ustedes, hijitos, porque los pecados de ustedes han sido perdonados por causa de su nombre.

  • 1 Juan 2:13

    Les escribo a ustedes, padres, porque han conocido al que es desde el principio. Les escribo a ustedes, jóvenes, porque han vencido al maligno. Les he escrito a ustedes, niñitos, porque han conocido al Padre.

  • 1 Juan 2:14

    Les he escrito a ustedes, padres, porque han conocido al que es desde el principio. Les he escrito a ustedes, jóvenes, porque son fuertes, y la palabra de Dios permanece en ustedes, y han vencido al maligno.

  • 1 Juan 2:15

    No amen al mundo ni las cosas que están en el mundo. Si alguno ama al mundo, el amor del Padre no está en él

  • 1 Juan 2:16

    porque todo lo que hay en el mundo — los deseos de la carne, los deseos de los ojos y la soberbia de la vida — no proviene del Padre sino del mundo.

  • 1 Juan 2:17

    Y el mundo está pasando y sus deseos; pero el que hace la voluntad de Dios permanece para siempre.

  • 1 Juan 2:18

    Hijitos, ya es la última hora; y como oyeron que el anticristo había de venir, así también ahora han surgido muchos anticristos. Por esto sabemos que es la última hora.

  • 1 Juan 2:19

    Salieron de entre nosotros pero no eran de nosotros; porque si hubieran sido de nosotros habrían permanecido con nosotros. Pero salieron para que fuera evidente que no todos eran de nosotros.

  • 1 Juan 2:20

    Pero ustedes tienen la unción de parte del Santo y conocen todas las cosas.

  • 1 Juan 2:21

    No les escribo porque desconozcan la verdad sino porque la conocen y porque ninguna mentira procede de la verdad.

  • 1 Juan 2:22

    ¿Quién es mentiroso sino el que niega que Jesús es el Cristo? Este es el anticristo: el que niega al Padre y al Hijo.

  • 1 Juan 2:23

    Todo aquel que niega al Hijo tampoco tiene al Padre. El que confiesa al Hijo tiene también al Padre.

  • 1 Juan 2:24

    Permanezca en ustedes lo que han oído desde el principio. Si permanece en ustedes lo que han oído desde el principio, también ustedes permanecerán en el Hijo y en el Padre.

  • 1 Juan 2:25

    Y esta es la promesa que él nos ha hecho: la vida eterna.

  • 1 Juan 2:26

    Les he escrito esto acerca de los que los engañan.

  • 1 Juan 2:27

    Y en cuanto a ustedes, la unción que han recibido de él permanece en ustedes, y no tienen necesidad de que alguien les enseñe. Pero, como la misma unción les enseña acerca de todas las cosas, y es verdadera y no falsa, así como les enseñó, permanezcan en él.

  • 1 Juan 2:28

    Ahora, hijitos, permanezcan en él para que, cuando aparezca, tengamos confianza y no nos avergoncemos delante de él en su venida.

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