• 2 Tesalonicenses 3:6

    Sin embargo, les mandamos, hermanos, en el nombre de nuestro Señor Jesucristo, que se aparten de todo hermano que ande desordenadamente y no conforme a la doctrina que recibieron de parte nuestra.

  • 2 Tesalonicenses 3:7

    Ustedes mismos saben de qué manera deben imitarnos, porque no hemos vivido desordenadamente entre ustedes

  • 2 Tesalonicenses 3:8

    ni hemos comido de balde el pan de nadie. Más bien, trabajamos arduamente hasta la fatiga, de noche y de día, para no serles gravosos a ninguno de ustedes;

  • 2 Tesalonicenses 3:9

    no porque no tuviéramos autoridad sino para darles en nuestras personas un ejemplo a imitar.

  • 2 Tesalonicenses 3:10

    Aún estando con ustedes los amonestábamos así: que si alguno no quiere trabajar, tampoco coma.

  • 2 Tesalonicenses 3:11

    Porque hemos oído que algunos andan desordenadamente entre ustedes, sin trabajar en nada sino entrometiéndose en lo ajeno.

  • 2 Tesalonicenses 3:12

    A los tales les ordenamos y les exhortamos en el Señor Jesucristo que trabajando sosegadamente coman su propio pan.

  • 2 Tesalonicenses 3:13

    Y ustedes, hermanos, no se cansen de hacer el bien.

  • 2 Tesalonicenses 3:14

    Si alguno no obedece nuestra palabra por carta, a ese señálenlo y no tengan trato con él, para que le dé vergüenza.

  • 2 Tesalonicenses 3:15

    Pero no lo tengan por enemigo sino amonéstenlo como a hermano.

  • 2 Tesalonicenses 3:16

    Y el mismo Señor de paz les dé siempre paz en toda manera. El Señor sea con todos ustedes.

  • 2 Tesalonicenses 3:17

    Este saludo es de mi mano, Pablo. Así es mi firma en todas mis cartas, tal como escribo.

  • 2 Tesalonicenses 3:18

    La gracia de nuestro Señor Jesucristo sea con todos ustedes.

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