Poder sobre toda carne, para que dé vida eterna a todos los que le diste. Habla de sí mismo, hecho hombre y Redentor de la humanidad. Si preguntamos, quiénes son, quienes en este sentido se dice que son entregados a Cristo: es cierto, solo los elegidos, o predestinados, son dados por una misericordia especial y poco común. En este sentido San Agustín, (tratado. 111. p. 779.) No se dice que sean dados, a quienes no dará vida eterna.

Sin embargo, no sólo los elegidos, sino todos los creyentes, es más, se puede decir que todos los hombres le son entregados, ya que por su venida a redimir a todos, se ofrece a todos la ayuda y los medios suficientes para que puedan ser salvos: y por cuanto Cristo vino, sufrió, murió y ofreció su muerte por todos los hombres. Ver 2 Corintios v. 15. (Witham) --- Le has dado potestad sobre toda carne: por esto nuestro Salvador mostró, que su predicación estaba dirigida, no solo a los judíos, sino a todas las naciones de la tierra.

Entonces, ¿son todos salvos? Cristo ha hecho lo suficiente por la salvación de todos, y si no se salvan, es culpa, no del que habla, sino de los que no reciben su palabra. (San Juan Crisóstomo, hom. Lxxix. En Joan.)

[BIBLIOGRAFÍA]

Ut omne quod dedisti ei, det eis vitam æternam, griego: ina pan o dedokas outo, dose autios zoen aionion. Es decir, ut omnibus quos dedisti, etc.

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