Me hace descansar en verdes pastos, donde los prados están llenos de hierba joven y vigorosa, donde el mejor alimento espiritual se encuentra en abundante abundancia; Me conduce junto a las tranquilas aguas, donde los refrescantes arroyos de Su gracia fluyen suave y suavemente, no con las bulliciosas amenazas de la Ley, sino con la seductora belleza del Evangelio. El Buen Pastor da comida y bebida, descanso y paz, la plenitud de Sus dones de amor, tanto para este mundo como para el venidero.

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