LO TEMPORAL Y LO ETERNO

'Alza tus ojos a los cielos y mira abajo a la tierra; porque los cielos se desvanecerán como humo, y la tierra se envejecerá como un vestido, y sus moradores morirán de la misma manera; pero mi salvación será sea ​​para siempre, y mi justicia no será abolida.

Isaías 51:6

I. Considere, primero, los cielos arriba y la tierra abajo, como temporales en sí mismos o con respecto a nosotros que debemos 'morir de la misma manera'. - (1) Nuestro texto es el registro de una gran cita que se extiende a todo el universo circundante y lo condena a la disolución y extinción. ¿No es un pensamiento confuso que, con un simple esfuerzo de Su voluntad, el Todopoderoso desquicia y disloca el asombroso mecanismo del universo, barre miríadas sobre miríadas de mundos estupendos y, sin embargo, sigue siendo Él mismo el gran `` Yo soy ''? ¿Lo mismo cuando las estrellas y los planetas caen como cuando en el tiempo pasado ardieron a Su orden? (2) Nuestro texto señala una segunda forma en la que nuestra conexión con las cosas visibles, los cielos y la tierra, puede llegar a su fin. 'Los que moran allí morirán de la misma manera'.

II. Se establece un contraste entre Dios, Su salvación y Su justicia, y los cielos y la tierra. —Parece que el propósito del pasaje es atribuir un carácter general a los objetos de la fe a diferencia de los objetos de los sentidos: el carácter de permanencia a diferencia del de declive. Miren los cielos que son ahora, 'se desvanecerán como humo'; mira abajo la tierra, 'se envejecerá como un vestido'. Pero nosotros, de acuerdo con su promesa, esperamos cielos nuevos y tierra nueva en los que mora la justicia. Estos serán para siempre; éstos no serán abolidos.

—Canon Melvill.

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