Y a él le tenían respeto, porque durante mucho tiempo los había hechizado con hechicerías.

Ver. 11. Los había embrujado con hechicería ] Sucedió en el año de gracia 434, que cierto seductor, que se hacía llamar Moisés, persuadió a los judíos de Creta de que había sido enviado del cielo con la comisión de recuperar la tierra prometida. A él, por tanto, lo siguieron alegremente (muchos de ellos) con sus esposas e hijos a la orilla del mar; donde les ordenó que se arrojaran tras él desde una escarpada roca al mar.

Hicieron esto y perecieron muchos de ellos; y muchos más habían hecho, pero que (por una providencia) varios fueron capturados por pescadores cristianos allí presentes en ese momento, y llevados sanos y salvos a tierra. Estos, después de que fueron recuperados, notificaron a sus compañeros cuán terriblemente habían sido engañados por el diablo, que se había hecho pasar por Moisés; y varios de ellos, conmovidos por su calamidad tardía, se hicieron cristianos.

En el año 759, ciertos magos persas se persuadieron a sí mismos ya muchos otros, de que si vendían todo lo que tenían y se arrojaban desnudos desde la muralla de la ciudad, volarían al cielo inmediatamente; perierunt hac insania permulti, dice el historiador. Muchos perecieron al creer esta mentira sin sentido. (Funccius en Chronol.)

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