Y dijo Aarón a Moisés: Ay, señor mío, te ruego que no nos impongas el pecado en que hemos hecho locura y en que hemos pecado.

Ver. 11. Y Aarón dijo a Moisés. ] Su pecado tardío lo había ahogado, por así decirlo, - como David en un caso similar sintió que se le cerraba la boca, Sal 51:15 - y por lo tanto le pidió a Moisés que mediara por Miriam. Nuestra propia llave puede estar oxidada a veces, y nos alegra hacer uso de la llave de otro, para abrir el gabinete de la gracia de Dios, para que de ahí saquemos misericordia para nosotros y para los demás.

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