Tú coronas el año con tu bondad; y tus sendas pierden grosura.

Ver. 11. Tú coronas el año con tu bondad ] Mientras que cada mes produce sus diversos frutos o mercancías; de modo que el conjunto es, por así decirlo, una corona real; pero especialmente un año de abundancia extraordinaria, como fue el último de Queen Mary, cuando el trigo se vendió por cinco chelines el cuarto, la malta por cuatro chelines y ocho peniques y un celemín de centeno por cuatro peniques (Mr. Clark's Martyrol.).

Tus senderos caen ] Las huellas de tus carromatos; las nubes son el carro de Dios; o, por donde pasa, hay en abundancia.

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