25 La importancia de esta bendición final es evidente por el hecho de que fue escrita por el apóstol con su propia mano después de que Tertius había terminado la epístola. Pablo caracteriza los grandes temas de su epístola, mi evangelio y el anuncio de Jesucristo según la revelación de un secreto silenciado en tiempos eónicos (conciliación), en contraste con el evangelio de Dios (Rom_1:1) que Él prometió antes.

La conciliación no se dio a conocer a través de los profetas antiguos, sino a través de escritos proféticos, como esta epístola y 2 Corintios. Es de suma importancia que veamos el punto que el apóstol hace aquí, porque de lo contrario no apreciaremos el carácter único y distintivo de la conciliación, que se establece por primera vez en esta epístola. La enseñanza de los Capítulos quinto al octavo y especialmente el capítulo once es absolutamente desconocida en los profetas.

En este último, toda bendición llega a las naciones a través de Israel como canal. La conciliación viene porque Israel es echado a un lado. Los profetas nos llevarían a inferir que la apostasía de Israel impediría toda posibilidad de bendición para las naciones. La conciliación era un secreto del que probablemente no se sabía nada, porque hace que la deserción de Israel sea la base de una bendición mundial e ilimitada para las naciones hasta que Israel vuelva a estar en el cómputo de Dios.

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