Para que ninguna carne se jacte delante de Dios

(οπως μη καυχησητα πασα σαρξ ενωπιον του θεου). Este es el propósito adicional expresado por οπως para la variedad y apela a la elección final de Dios en los tres casos. El primer aoristo en voz media del antiguo verbo καυχαομα, jactarse, resalta claramente que no se debe hacer ni una sola jactancia. Los papiros dan numerosos ejemplos de ενωπιον como preposición en la lengua vernácula, del adjetivo εν-ωπιος, a los ojos de Dios.

Uno debería ir a 2 Corintios 4:7 para la declaración adicional de Pablo acerca de que tenemos este tesoro en vasos de barro para que la excelencia del poder sea de Dios y no de nosotros.

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Antiguo Testamento