Que tenemos tal esperanza, que San Pablo, con estas palabras, significa el empleo honorable de un apóstol y ministro del evangelio, o la gloria perteneciente a su ministerio en el evangelio, es evidente por toda la comparación anterior que ha hecho entre el ministerio de la ley y del evangelio, y no entre la ley y el evangelio mismos. El llamado de la esperanza en lugar de la gloriaaquí, donde habla de que lo tiene, está el lenguaje de la modestia, que más particularmente se adecuaba a su propósito actual; porque la conclusión que en este versículo extrae de lo anterior, muestra claramente su propósito en este discurso, el que justifica que habla libremente de sí mismo y de los demás.

Su argumento es en este sentido: "Habiendo, por tanto, un empleo tan honorable, como es el ministerio del evangelio, que excede con mucho el ministerio de la ley en gloria; - aunque incluso eso dio un brillo tan grande al rostro de Moisés, que los niños Israel no podía, con ojos fijos, mirarlo; yo, como se convierte en una de tales esperanzas, en un puesto que me coloca por encima de toda consideración mezquina y obediencia, uso gran libertad y franqueza de expresión en todo lo que concierne ministerio."

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