Verso Marco 14:13. Llevando un cántaro de agua...  ¡Qué correcta es la presciencia de Jesucristo! Hasta las circunstancias más insignificantes son comprendidas por ella. Un empleo honesto, por insignificante que sea, es digno de la atención de Dios; e incluso un hombre que lleva un cántaro de agua es señalado en todos sus pasos, y es objeto de las miradas misericordiosas del Altísimo. Este hombre se empleó en llevar a casa el agua que se utilizaría para cocer los panes sin levadura al día siguiente, pues ese día no era lícito llevarla, por lo que se vieron obligados a ir a buscarla la noche anterior.

Continúa después de la publicidad
Continúa después de la publicidad