(6) Asimismo, maridos, (c) habite con [ellos] según (d) conocimiento, (7) dando (e) honor a la esposa, como al vaso más débil (f), (8) y como siendo herederos juntos de la (g) gracia de la vida; (9) para que sus oraciones no se vean obstaculizadas.

(6) También enseña a los maridos sus deberes, es decir, que cuanto más comprensión y sabiduría tengan, más prudente y circunspecta se comportarán.

(c) Cumplir con todos los deberes del matrimonio.

(d) Cuanto más sabiduría tenga el marido, más circunspectamente debe comportarse para soportar esos inconvenientes, que por la debilidad de la mujer a menudo causan problemas tanto al marido como a la esposa. (7) El segundo argumento: debido a que la esposa, sin embargo, es más débil por naturaleza que el hombre, es un excelente instrumento del hombre, hecho para usos mucho más excelentes: de lo que se sigue que, por lo tanto, no debe ser descuidada, porque ella es débil, pero por el contrario debería ser mucho más cuidada.

(e) Tener un cuidado honesto por ella.

(f) La mujer es llamada vaso a la manera de los hebreos, porque el esposo la usa como su amiga y ayudante, para vivir fielmente ante Dios. (8) El tercer argumento: porque son iguales en lo que es más importante (es decir, en beneficio de la vida eterna) quienes de otra manera son desiguales en cuanto al liderazgo y la conducta en el hogar, y por lo tanto no deben sean despreciados aunque sean débiles.

(g) De ese beneficio benévolo y gratuito, por el cual se nos ha dado vida eterna. (9) El cuarto argumento: Deben evitarse todas las peleas y las reprimendas, porque obstaculizan las oraciones y todo el servicio de Dios, al que tanto el marido como la mujer están igualmente llamados.

Continúa después de la publicidad
Continúa después de la publicidad