• Hechos 7:30

    »Cuarenta años después, un ángel le apareció en el desierto del monte Sinaí, en la llama de fuego de una zarza.

  • Hechos 7:31

    Cuando Moisés lo vio, se asombró de la visión; pero al acercarse para mirar, le vino la voz del Señor:

  • Hechos 7:32

    “Yo soy el Dios de tus padres, el Dios de Abraham, de Isaac y de Jacob”. Pero Moisés, temblando, no se atrevía a mirar.

  • Hechos 7:33

    Le dijo el Señor: “Quita las sandalias de tus pies, porque el lugar donde estás es tierra santa.

  • Hechos 7:34

    He mirado atentamente la aflicción de mi pueblo en Egipto. He oído el gemido de ellos y he descendido para librarlos. Ahora, pues, ven, y te enviaré a Egipto”.

  • Hechos 7:35

    »A este mismo Moisés, al cual habían rechazado diciendo: ¿Quién te ha puesto por gobernador y juez?, Dios le envió por gobernador y redentor, por mano del ángel que le apareció en la zarza.

  • Hechos 7:36

    Él los sacó, haciendo prodigios y señales en Egipto, en el mar Rojo y en el desierto por cuarenta años.

  • Hechos 7:37

    Este es el mismo Moisés que dijo a los hijos de Israel: Dios les levantará un profeta como yo de entre sus hermanos.

  • Hechos 7:38

    Este es aquel que estuvo en la congregación en el desierto con el ángel que le hablaba en el monte Sinaí, y con nuestros padres, y el que recibió palabras de vida para darnos.

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