• Lucas 23:33

    Cuando llegaron al lugar que se llama de la Calavera, lo crucificaron allí, y a los malhechores: el uno a la derecha y el otro a la izquierda.

  • Lucas 23:34

    Y Jesús decía: — Padre, perdónalos, porque no saben lo que hacen. Y partiendo sus vestidos, echaron suertes.

  • Lucas 23:35

    El pueblo estaba de pie mirando, y aun los gobernantes se burlaban de él diciendo: — A otros salvó. Sálvese a sí mismo, si es el Cristo, el escogido de Dios.

  • Lucas 23:36

    También los soldados lo escarnecían, acercándose, ofreciéndole vinagre

  • Lucas 23:37

    y diciéndole: — Si tú eres el rey de los judíos, sálvate a ti mismo.

  • Lucas 23:38

    Había también sobre él un título escrito que decía: ESTE ES EL REY DE LOS JUDÍOS.

  • Lucas 23:39

    Uno de los malhechores que estaban colgados lo injuriaba diciendo: — ¿No eres tú el Cristo?. ¡Sálvate a ti mismo y a nosotros!

  • Lucas 23:40

    Respondiendo el otro, lo reprendió diciendo: — ¿Ni siquiera temes tú a Dios, estando en la misma condenación?

  • Lucas 23:41

    Nosotros, a la verdad, padecemos con razón porque estamos recibiendo lo que merecieron nuestros hechos pero este no hizo ningún mal.

  • Lucas 23:42

    Y le dijo: — Jesús, acuérdate de mí cuando vengas en tu reino.

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