• Lucas 6:20

    Y alzando él los ojos hacia sus discípulos, decía: “Bienaventurados ustedes los pobres porque de ustedes es el reino de Dios.

  • Lucas 6:21

    “Bienaventurados los que ahora tienen hambre porque serán saciados. “Bienaventurados los que ahora lloran porque reirán.

  • Lucas 6:22

    “Bienaventurados son cuando los hombres los aborrecen, cuando los apartan de sí y los vituperan, y desechan el nombre de ustedes como si fuera malo, por causa del Hijo del Hombre.

  • Lucas 6:23

    Gócense en aquel día y salten de alegría porque he aquí su galardón es grande en el cielo; pues así hacían los padres de ustedes a los profetas.

  • Lucas 6:24

    “Pero ¡ay de ustedes los ricos! Porque están recibiendo su consuelo.

  • Lucas 6:25

    “¡Ay de ustedes, los que ahora están saciados! Porque tendrán hambre. “¡Ay de ustedes, los que ahora se ríen! Porque se lamentarán y llorarán.

  • Lucas 6:26

    “¡Ay de ustedes, cuando todos los hombres hablan bien de ustedes! Porque así hacían sus padres con los falsos profetas.

  • Lucas 6:27

    “Pero a ustedes, los que oyen, les digo: Amen a sus enemigos y hagan bien a los que los aborrecen;

  • Lucas 6:28

    bendigan a los que los maldicen y oren por los que los maltratan.

  • Lucas 6:29

    Al que te hiera en la mejilla preséntale también la otra; y al que te quite el manto no le niegues la túnica.

  • Lucas 6:30

    A cualquiera que te pida dale; y al que tome lo que es tuyo no se lo vuelvas a pedir.

  • Lucas 6:31

    “Y como quieren que hagan los hombres con ustedes, así también hagan ustedes con ellos.

  • Lucas 6:32

    Porque si aman a los que los aman, ¿qué mérito tienen? Pues también los pecadores aman a los que los aman.

  • Lucas 6:33

    Y si hacen bien a los que les hacen bien, ¿qué mérito tienen? También los pecadores hacen lo mismo.

  • Lucas 6:34

    Y si dan prestado a aquellos de quienes esperaban recibir, ¿qué mérito tienen? Pues también los pecadores dan prestado a los pecadores para recibir otro tanto.

  • Lucas 6:35

    “Más bien, amen a sus enemigos y hagan bien y den prestado sin esperar ningún provecho. Entonces la recompensa de ustedes será grande y serán hijos del Altísimo; porque él es benigno para con los ingratos y los perversos.

  • Lucas 6:36

    Sean misericordiosos, como también su Padre es misericordioso.

  • Lucas 6:37

    “No juzguen, y no serán juzgados. No condenen, y no serán condenados. Perdonen, y serán perdonados.

  • Lucas 6:38

    Den, y se les dará; medida buena, apretada, sacudida y rebosante se les dará en su regazo. Porque con la medida con que miden se les volverá a medir”.

  • Lucas 6:39

    Entonces les dijo una parábola: “¿Acaso puede un ciego guiar a otro ciego? ¿No caerán ambos en el hoyo?

  • Lucas 6:40

    El discípulo no es superior a su maestro, pero cualquiera que es plenamente instruido será como su maestro.

  • Lucas 6:41

    ¿Por qué miras la brizna de paja que está en el ojo de tu hermano pero dejas de ver la viga que está en tu propio ojo?

  • Lucas 6:42

    ¿Cómo puedes decir a tu hermano: ‘Hermano, deja que yo saque la brizna de tu ojo’, sin que mires la viga que está en tu ojo? ¡Hipócrita! Saca primero la viga de tu ojo, y entonces verás bien para sacar la brizna que está en el ojo de tu hermano.

  • Lucas 6:43

    “No es buen árbol el que da malos frutos ni es árbol malo el que da buen fruto.

  • Lucas 6:44

    Porque cada árbol es conocido por su fruto; pues no se recogen higos de los espinos ni tampoco se vendimian uvas de una zarza.

  • Lucas 6:45

    El hombre bueno, del buen tesoro de su corazón presenta lo bueno; y el hombre malo, del mal tesoro de su corazón presenta lo malo. Porque de la abundancia del corazón habla la boca.

  • Lucas 6:46

    “¿Por qué me llaman: ‘Señor, Señor’, y no hacen lo que digo?

  • Lucas 6:47

    Yo les mostraré a qué es semejante todo aquel que viene a mí y oye mis palabras y las hace.

  • Lucas 6:48

    Es semejante a un hombre que, al edificar una casa, cavó profundo y puso los cimientos sobre la roca. Y cuando vino una inundación, el torrente golpeó con ímpetu contra aquella casa y no la pudo mover porque había sido bien construida.

  • Lucas 6:49

    Pero el que oye y no hace es semejante a un hombre que edificó su casa sobre tierra, sin cimientos. El torrente golpeó con ímpetu contra ella; en seguida cayó y fue grande la ruina de aquella casa”.

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