• Salmo 27:9

    No escondas de mí tu rostro; no apartes con ira a tu siervo. Tú has sido mi ayuda; no me dejes ni me desampares, oh Dios de mi salvación.

  • Salmo 27:10

    Aunque mi padre y mi madre me dejen, con todo, el SEÑOR me recogerá.

  • Salmo 27:11

    Enséñame, oh SEÑOR, tu camino; guíame por sendas de rectitud a causa de los que me son contrarios.

  • Salmo 27:12

    No me entregues a la voluntad de mis adversarios, porque contra mí se han levantado testigos falsos que respiran violencia.

  • Salmo 27:13

    ¡Oh, si yo no creyese que he de ver la bondad del SEÑOR en la tierra de los vivientes!

  • Salmo 27:14

    Espera en el SEÑOR. Esfuérzate y aliéntese tu corazón. ¡Sí, espera en el SEÑOR!

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