El que anda en su rectitud teme a Jehová: mas el que es perverso en sus caminos lo desprecia.

El que anda en su rectitud teme al Señor, pero el que es perverso en sus caminos lo desprecia.

La rectitud y la piedad son inseparables, como también lo son la perversidad y la impiedad. La religión de cada hombre debe ser estimada por los frutos en su vida. Él "desprecia" a Dios quien desprecia su Palabra: tal persona será despreciada por Dios ( 2 Samuel 12:9 ; Malaquías 1:6 ;).

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