Jeremias 16:1-21

1 Entonces vino a mí la palabra del SEÑOR, diciendo:

2 “No tomarás mujer para ti; no tendrás hijos ni hijas en este lugar.

3 Porque así ha dicho el SEÑOR acerca de los hijos y de las hijas que nazcan en este lugar, y acerca de las madres que los den a luz y de los padres que los engendren en esta tierra:

4 Morirán de dolorosas enfermedades; no serán llorados ni sepultados. Serán convertidos en abono sobre la superficie de la tierra. Con espada y con hambre serán exterminados, y sus cadáveres servirán de comida a las aves del cielo y a los animales de la tierra”.

5 Así ha dicho el SEÑOR: “No entres en la casa donde haya duelo ni acudas a lamentar ni les expreses tu condolencia; porque he quitado de este pueblo mi paz, y asimismo la compasión y la misericordia, dice el SEÑOR.

6 Morirán en esta tierra grandes y pequeños. No serán sepultados ni los llorarán. No se sajarán por ellos ni se raparán la cabeza.

7 No partirán pan de duelo para consolarlos por sus muertos, ni les darán a beber de la copa de consolación por su padre o por su madre.

8 “Asimismo, no entres en casa de banquete, para sentarte con ellos para comer o beber.

9 Porque así ha dicho el SEÑOR de los Ejércitos, Dios de Israel: ‘He aquí que yo hago cesar en este lugar, ante los ojos de ustedes y en sus días, la voz de gozo y la voz de alegría, la voz del novio y la voz de la novia’.

10 “Acontecerá que cuando anuncies a este pueblo todas estas cosas, te dirán: ‘¿Por qué ha decretado el SEÑOR contra nosotros todo este mal tan grande? ¿Cuál es nuestra maldad? ¿O cuál es nuestro pecado que hemos cometido contra el SEÑOR nuestro Dios?’.

11 Entonces les dirás: ‘El SEÑOR dice: Porque los padres de ustedes me abandonaron, se fueron en pos de otros dioses y les rindieron culto; porque se postraron ante ellos, mientras que a mí me abandonaron y no guardaron mi ley.

12 Y ustedes han actuado peor que sus padres; porque he aquí que ustedes se van cada uno tras la porfía de su malvado corazón, sin escucharme a mí.

13 Por tanto, los arrojaré de esta tierra a una tierra que ni ustedes ni sus padres han conocido. Allá servirán a otros dioses día y noche, porque no les mostraré clemencia’.

14 “Por tanto, dice el SEÑOR, he aquí vienen días en que no se dirá más: ‘¡Vive el SEÑOR, que hizo subir a los hijos de Israel de la tierra de Egipto!’,

15 sino: ‘¡Vive el SEÑOR, que hizo subir a los hijos de Israel de la tierra del norte y de todas las tierras a donde los había desterrado!’. Pues los haré volver a su suelo, el cual di a sus padres.

16 “He aquí que yo envío a muchos pescadores, y los pescarán, dice el SEÑOR. Y después enviaré a muchos cazadores, y los cazarán sobre todo monte, sobre toda colina y en las hendiduras de las peñas.

17 Porque mis ojos están sobre todos sus caminos; no están ocultos delante de mí ni su maldad se esconde de mis ojos.

18 Pero primero les retribuiré el doble por su iniquidad y por su pecado, porque han profanado mi tierra con los cadáveres de sus cosas detestables y porque sus abominaciones llenaron mi heredad”.

19 Oh SEÑOR, fuerza mía y fortaleza mía, mi refugio en el tiempo de la aflicción: A ti vendrán las naciones desde los extremos de la tierra y dirán: “Ciertamente nuestros padres heredaron mentira, vanidad en la que no hay provecho.

20 ¿Ha de hacer el hombre dioses para sí? ¡Pero esos no son dioses!”.

21 “Por tanto, he aquí yo les hago conocer; esta vez sí, les haré conocer mi poder y mi fortaleza. Y sabrán que mi nombre es el SEÑOR”.

CONTINUACION DE LA PRECEDENTE PROFECIA.

2. en este lugar—en Judea. La indicación de que permaneciese soltero fué (sea que fuese literalmente obedecida o que lo fuese únicamente en visión profética) para simbolizar que las futures calamidades de los judíos (Ezequiel 24:15) serían tan severas que el estado de soltero sería entonces (contrariamente al curso ordinario de las cosas) preferible al de casado (véase 1 Corintios 7:8, 1 Corintios 7:26, 1 Corintios 7:29; Mateo 24:19; Lucas 23:29).

4. de dolorosas enfermedades morirán—más bien, de enfermedades mortales (cap. 15:2). no serán plañidos—tantos serán los muertos (cap. 22:18). muladar—(Salmo 83:10).

5. (Ezequiel 24:17, Ezequiel 24:22). casa de luto—(Marco 5:38). Margen de la V. I. Comidas fúnebres; tales comidas eran comunes en los funerales. El hebreo significa en Amós 6:7, el grito de alegría en los banquetes; aquí y en Lamentaciones 2:19, es el grito de tristeza.

6. ni se arañarán—lo que indica un extravagante dolor (cap. 41:5; 47:5), prohibido por la Ley (Levítico 19:28). mesarán—(Cap. 7:29; Isaías 22:12).

7. partirán pan—es decir, el tomado en las comidas fúnebres (Deuteronomio 26:14; Job 42:11; Ezequiel 24:17; Oseas 9:4). Se ha de suplir la palabra “pan”, como en Lamentaciones 4:4; véase “tomad” (alimento), (Génesis 42:33). ni les darán.. vaso de consolaciones por su padre—Era costumbre en Oriente el que los amigos enviasen comida y vino (“el vaso del consolaciones”’) a los parientes del difunto en las comidas de duelo, para consolarlos; por ejemplo, a los hijos, en ocasión de la muerte del “padre” o de la “madre”.

8. casa de convite—de gozo, para distinguirla de las comidas fúnebres. No tengas más que ver con este pueblo, ya sea en las comidas de duelo, ya en las de alegría.

9. (Cap. 7:34; 25:10; Ezequiel 26:13).

10. (Deuteronomio 29:24; 1 Reyes 9:8).

11. (Cap. 5:19; 13:22; 22:8, 9).

12. vosotros—enfático. Tan lejos estuvisteis de alejaros del mal ejemplo de vuestros padres, que habéis procedido peor que ellos (cap. 7:26; 1 Reyes 14:9). tras la imaginación—más bien, obstinada perversidad. no oyéndome a mí—más bien, uniéndolo con “vosotros”: “habéis caminado de tal manera que no me escuchasteis a mí”.

13. serviréis a dioses ajenos—aquello que constituyó su pecado en su propia tierra fué su castigo en el destierro. Es la retribución en la misma moneda. Los tales abandonaron voluntariamente a Dios por servir a los ídolos, en su patria; por eso no se les permitió servir a Dios, aunque lo desearon, en la cautividad (Daniel caps. 3 y 6). de día y de noche—es una ironía. Allí podréis servir a los ídolos tras los cuales corréis como enloquecidos, hasta la saciedad y sin interrupción.

14. Empero—Tan severa será la esclavitud de los judíos, que su liberación de ese estado será un beneficio mayor que el que se les prestó al sacarlos de Egipto. Aquí la consolación es incidental; el pensamiento prominente es la severidad de su castigo; tan grande será éste que el rescate será mayor que el de Egipto [Calvino]; así lo prueba el contexto, vv. 13, 17, 18 (cap. 23:7, 8; Isaías 43:18).

15. del aquilón (norte)—la Caldea. Pero mientras el regreso de Babilonia es lo que primeramente se insinúa, el retorno, en lo futuro, es el pleno final cumplimiento que se contempla, pues la frase “de todas las tierras” lo prueba. “Israel”, salvo en sentido limitado, no fué “reunido de todas las tierras”, al regreso de Babilonia (véase cap. 24:6; 30:3; 32:15, Notas).

16. envío—“Yo daré la comisión a muchos” (2 Crónicas 17:7). pescadores … cazadores—sucesivos invasores de Judea (Amós 4:2; Habacuc 1:14). De ahí “red” (Ezequiel 12:13). En cuanto a “cazadores”, véase Génesis 10:9; Miqueas 7:2; los caldeos eran famosos como cazadores, como los egipcios, el otro enemigo de Judá, lo eran como pescadores. “Pescadores”, para expresar lo fácil de su victoria sobre los judíos, como la del pescador sobre los peces; “los cazadores”, para denotar la tenacidad de su persecución penetrando en todas las cuevas y escondrijos. Es notable que la misma figura se usa en buen sentido en relación con la restauración de los judíos. Ello da a entender que así como sus enemigos fueron empleados por Dios para llevarlos bajo custodia a la ruina, así también empleará a esos mismos enemigos para su restauración (Ezequiel 47:9). Así, en sentido espiritual, aquellos que en otro tiempo fueron sus naturales enemigos (muchos de ellos pescadores literales) los empleó Dios, como heraldos de salvación, como “pescador de hombres” para vida (Mateo 4:19; Lucas 5:10; Hechos 2:41; Hechos 4:4); véase este lugar con el v. 19, “a ti vendrán gentes” (2 Corintios 12:16).

17. (Cap. 32:19; Proverbios 5:21; Proverbios 15:3). su maldad—ésta fué la causa de los juicios de Dios venidos sobre ellos.

18. primero pagaré al doble—Horsley traduce: “Yo recompensaré, etc., varias veces”. Liter., la primera vez repetida: lo que alude a las dos cautividades—la de Babilonia y la de Roma. Maurer: “Yo recompensaré sus primeras iniquidades (las cometidas largo tiempo ha por sus padres) y sus mismos reiterados pecados” (vv. 11, 12). La Versión Inglesa da el correcto sentido: “Primero (antes “que yo los vuelva a traer a su tierra”), les daré una doble recompensa” (esto es, una sumamente grande, cap. 17:18; Isaías 40:2). cuerpos muertos—no sacrificios de suave olor, gratos a Jehová, sino los “cadáveres” ofrecidos a los ídolos, de ingrato olor a Dios; o sea víctimas humanas (cap. 19:5; Ezequiel 16:20), y animales impuros (Isaías 65:4; Isaías 66:17). Maurer lo explica de los “cadáveres” de los ídolos, a saber, sus imágenes privadas de sentido y de vida. Véanse los vv. 19, 20. Este sentido lo favorece Levítico 26:30;

19, 20. El resultado de los juicios con que Dios visitó a los judíos, será que éstos, una vez restaurados, lo mismo que los gentiles que hayan presenciado esos juicios, renunciarán a la idolatría, y adorarán a Jehová. Esto se cumplió sólo en parte cuando los judíos regresaron de Babilonia, después de lo cual éstos abandonaron enteramente los ídolos y conquistaron numerosos prosélitos entre los gentiles; pero ello no se verificará en su totalidad hasta la final restauración de todo Israel (Isaías cap. 2).

20. Jeremías protesta, indignado, contra los ídolos. ellos no son dioses—(Cap. 2:11; Isaías 37:19; Gálatas 4:8). “Ellos”, se refiere a los ídolos. Que un hombre (que también es una criatura) haga un dios, es una contradicción de términos. La Vulgata, referente a “ellos” dice: “¿Ha de hacer el hombre dioses, puesto que los hombres mismos no son dioses?”

21. Por tanto—Para que todos se vuelvan de los ídolos a Jehová, él dará una maravillosa prueba de su divino poder mediante los juicios que él infligirá. de esta vez—Puesto que los castigos que les tengo infligidos hasta aquí no han sido bastante severos como para corregirlos. mi nombre … Jehová—(Salmo 83:18): el nombre incomunicable de Dios, que sería blasfemo aplicárselo a los ídolos. Jehová, el que cumple sus amenazas y promesas (Éxodo 6:3).

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