Si es necesario gloriarse, me gloriaré en lo que concierne a mis debilidades.

Ver. 30. Me gloriaré de las cosas ] Como vencedor de su botín, o como viejo soldado de sus cicatrices. El apóstol se enorgullece de aquellas cosas que sus adversarios condenaron como débiles en él. También las aflicciones de los mejores pueden llamarse adecuadamente sus enfermedades; porque tienden a engendrar debilidad en ellos. Como cuando el fuego llega a la madera verde, brota abundancia de materia acuosa, que antes no se había discernido; y como, cuando el estanque está vacío, aparece el lodo, la suciedad y los sapos.

Continúa después de la publicidad
Continúa después de la publicidad