Y dijo a los montes y a las peñas: Caed sobre nosotros, y escóndenos del rostro del que está sentado en el trono y de la ira del Cordero.

Ver. 16. Y dijo a los montes ] Que todavía era un pobre refugio; porque las montañas se derritieron y las rocas se partieron ante su presencia. De modo que si los impíos claman a los montes, Ayúdanos, ellos harán eco, Ayúdanos. Porque la ira de Dios está sobre la criatura por el pecado del hombre.

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