Y el SEÑOR dijo a Caín: ¿Dónde está Abel tu hermano? Y él dijo: No sé: ¿Soy yo acaso guarda de mi hermano?

Ver. 9. No sé: ¿Soy yo acaso el guardián de mi hermano?] Como si le hubiera pedido a Dios: Ve y mira. No pensemos mucho en recibir respuestas obstinadas y discursos desdeñosos de personas profanas. Cuando hayan aprendido a pensar mejor, hablarán mejor. Como hasta entonces, compadécete y reza por ellos. Estos perros groseros ladrarán.

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