Cuando Cristo. El sumo sacerdote de Aarón entró por la tienda exterior en el Lugar Santísimo, tomando la sangre de los machos cabríos y de los becerros, e hizo expiación por un año más. Jesús entró en el Lugar Santísimo de una vez por todas, con su propia sangre, ¡y la salvación eterna es el resultado! ¡Él no necesita ofrecerse a sí mismo por segunda vez!

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Antiguo Testamento