8. En esto mi Padre es glorificado Esta es una confirmación de la declaración anterior; porque muestra que no debemos dudar de que Dios escuchará las oraciones de su pueblo, cuando desean ser fructíferos; porque esto contribuye mucho a su gloria. Pero con este fin o efecto, también enciende en ellos el deseo de hacer el bien; porque no hay nada que debamos valorar más que que el nombre de Dios sea glorificado por nosotros. En el mismo sentido está la última cláusula, para que puedan convertirse en mis discípulos; porque declara que no tiene a nadie en su rebaño que no dé fruto para la gloria de Dios.

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