Busqué ... - En vez de eso, resolví (literalmente “me giré en mi corazón”) dibujar mi carne con vino (ver el margen), mi corazón guiándome con sabiduría. En el curso de su intento de responder a la pregunta de Eclesiastés 1:3, mientras su corazón lo dirigía (como un auriga dirige sus caballos o un pastor a sus ovejas) con sabiduría, y mientras seguía esa guía, determinó dibujar con él su carne por medio del vino, haciendo así que su carne, de la que habla es distinta de sí mismo (compárese Romanos 7:25), una confederada y subsidiaria en su intento.

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