Dado al Hijo para tener vida en sí mismo ; aquí el Salvador trae a la vista tanto su unidad con el Padre en la naturaleza como su subordinación a él en el oficio. Tener vida en sí mismo, con poder de dar vida a voluntad, es ser Dios propio. Pero el oficio de vivificar a quien quiere lo ha recibido, como Mediador, del Padre, y lo ejerce de acuerdo con la designación del Padre.

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Antiguo Testamento