ofenderte ; inducirte a cometer una ofensa. La referencia inmediata aquí es a las ofensas contra los pequeños de Cristo, por medio de las cuales se les permite pecar. La mano, el pie y el ojo representan los deseos más fuertes de los hombres y los objetos terrenales más queridos por ellos. Cualesquiera que sean los sacrificios que requiera el hacer la voluntad de Dios, es sabio hacerlos con alegría y prontitud; porque el problema que ocasionará en este mundo no es nada comparado con la miseria que su descuido ocasionará en el mundo venidero.

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Antiguo Testamento