Y si tu mano te fuere ocasión de caer, córtala: mejor te es entrar manco en la vida, que teniendo dos manos ir al infierno, al fuego que nunca se apagará.

Y si tu mano te fuere ocasión de caer, córtala: mejor te es entrar manco en la vida, que teniendo dos manos ir al infierno. Véanse las notas en ( Mateo 5:29 ) y la Observación 8 sobre esa sección. La única diferencia entre las palabras allí y aquí es que allí se refieren a inclinaciones impuras; aquí, a una disposición ambiciosa, un temperamento irascible o pendenciero, y similares: y el mandato es atacar la raíz de tales disposiciones y cortar las ocasiones de ellas.

Al fuego que nunca se apagará;

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