LA TENTACIÓN Y LA CAÍDA.

(25) Ambos estaban desnudos. - Esta es la descripción de la perfecta inocencia infantil, y pertenece naturalmente a seres que aún no conocían el bien ni el mal. Sin embargo, no es la conclusión de la sección del matrimonio, donde sería poco delicado, sino la introducción al relato de la tentación, donde prepara el camino para la fácil caída del hombre.

Además, hay un juego de palabras en los dos versículos. El hombre es arom = desnudo; la serpiente es arum = astuta. Así, con sencillez inocente, nuestros primeros padres se unieron a la serpiente tentadora, que, en evidente contraste con su inocencia no probada, es descrita como un ser de especial sutileza.

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