Verso 37. Se ceñirá...  Aludiendo a las prendas largas que se llevaban en los países orientales; y que, al viajar y servir, se ceñían al cinturón. Que los romanos que servían a la compañía en la mesa se ceñían y llevaban sus ropas recogidas, se desprende de lo que dice Horacio, Sat. b. vi. l. 107: Veluti SUCCINCTUS cursitat HOSPES, corre como un camarero ceñido. El propio anfitrión realizaba a menudo este oficio. E ibid. viii. 10: Puer alle cinctus: y que la costumbre del juego prevalecía entre los judíos aparece en Juan 13:4 y Lucas 17:8. De este versículo podemos deducir también que era costumbre en aquellos días, como lo fue, no hace mucho, entre nosotros, que el novio, en la cena de la boda, esperara como un sirviente a la compañía. Véase el obispo PEARCE.

 

Continúa después de la publicidad
Continúa después de la publicidad