(11) Y si alguno no obedece nuestra palabra por esta epístola, notad a ese hombre, y no (12) tener compañía con él, (13) para que se avergüence.

(11) La excomunión es un castigo para los obstinados.

(12) No debemos tener familiaridad o comunión con el que ha sido excomulgado.

(13) El fin de la excomunión no es la destrucción, sino la salvación del pecador, para que al menos por vergüenza sea llevado al arrepentimiento.

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