(6) Porque no tenemos un sumo sacerdote que no pueda compadecerse de nuestras debilidades; pero fue tentado en todo según nuestra semejanza [nosotros, pero] sin pecado.

(6) Para que no aparezca con la gran gloria de nuestro Sumo Sacerdote, para evitar que vayamos a él, agrega después, que no obstante es nuestro hermano en verdad (como lo demostró antes) y que cuenta todas nuestras miserias como suyas. propio, para llamarnos valientemente a él.

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