(7) Y cuando llegó al otro lado del país de los Gergesenes, le salieron al encuentro dos endemoniados, que salían de los sepulcros, muy feroces, para que nadie pasara por ese camino.

(7) Cristo vino a liberar a los hombres de la miserable esclavitud de Satanás; pero el mundo prefiere ir sin Cristo, que la más vil y pequeña de sus conveniencias.

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