El corazón del entendido busca el conocimiento, pero la boca de los necios se alimenta de necedad. Todos los días del afligido son malos, pero el de corazón alegre tiene banquete continuo. Mejor es poco con el temor de Jehová que gran tesoro y angustia con él. Mejor es una cena de hierbas donde hay amor, que un buey atascado y odio con él.

Mejor es sentarse a la mesa más pobre donde está Jesús, y su amor se manifiesta en la bendición de la comida escasa, que todos los lujos de la plenitud no santificada. ¡Lector! si miramos a Cristo en todo, entonces verdaderamente disfrutaremos a Cristo en todo.

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