Significado. Cuando sus enemigos enfermaban, David se vestía de cintura y humillaba su alma con ayuno, intercediendo por quienes lo aborrecían; aquí brilla, en sombra, el amor que devuelve bien por mal y que halla su plenitud en Cristo.

Contexto. El Salmo 35 es un clamor de David, ungido por Dios pero perseguido injustamente, probablemente durante el acoso de Saúl o de cortesanos traidores. Es un salmo imprecatorio en el que el rey pide a Dios que defienda su causa frente a calumniadores que pagan su bondad con maldad. En este versículo David recuerda su conducta pasada hacia ellos: oraba y se afligía cuando sufrían, como si fueran amigos y hermanos.

Explicación. La expresión «me vestía de cilicio» y «afligía con ayuno mi alma» describe el luto y la intercesión más sinceros del Antiguo Testamento. El término hebreo para «afligir» (anah) habla de humillar el alma delante de Dios. David añade que su oración «se volvía a mi seno», es decir, regresaba como bendición sobre él, o bien que oraba inclinando la cabeza sobre el pecho. Desde una lectura reformada vemos que la gracia obrando en el corazón del creyente produce amor incluso hacia los enemigos; no es virtud natural, sino fruto del Espíritu que renueva la voluntad caída. La soberanía de Dios sostiene al justo perseguido, y su justicia será vindicada en su tiempo.

Referencias relacionadas. Job 30:25 muestra al justo llorando por el afligido; Romanos 12:14-21 ordena bendecir a los perseguidores y vencer el mal con el bien; Mateo 5:44 lleva este amor a su cima en la enseñanza de Cristo, quien en Lucas 23:34 intercede por sus verdugos. Así, David anticipa pactualmente al Mesías sufriente.

Aplicación práctica. El creyente reformado no responde a la injusticia con venganza, sino con oración y compasión, confiando en que Dios es el juez justo. Cuando otros nos hieran, recordemos que la gracia que recibimos en Cristo nos capacita para interceder por quienes nos lastiman, dejando el juicio en manos del Señor soberano.

Para reflexionar. ¿Has aprendido a orar por quienes te han hecho mal, confiando en que Dios vindicará tu causa a su tiempo?

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