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Si me levanto, me cazas como a león y vuelves a mostrar en mí tus proezas.
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Traes de nuevo tus testigos contra mí, y aumentas contra mí tu ira con tropas de relevo en mi contra.
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»¿Por qué, pues, me sacaste de la matriz? Hubiera yo expirado y ningún ojo me habría visto.
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Habría sido como si nunca hubiera existido, conducido desde el vientre hasta la tumba.
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¿Acaso no son pocos los días de mi existencia? Apártate de mí, de modo que me alivie un poco
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