Explicación, estudio y comentario bíblico de Josué 19:22-38 verso por verso
La frontera llegaba hasta Tabor, Sajazaim y Bet-semes, y terminaba la frontera en el Jordán; dieciséis ciudades con sus aldeas.
Estas ciudades con sus aldeas eran la heredad de la tribu de los hijos de Isacar, según sus clanes.
La quinta suerte tocó a la tribu de los hijos de Aser, según sus clanes.
Su territorio abarcaba: Helcat, Halí, Betén, Acsaf,
Alamelec, Amad y Miseal; y por el lado occidental llegaba hasta el Carmelo y Sijor-libnat.
Volvía después hacia donde nace el sol, a Bet-dagón y limitaba con Zabulón y con el valle de Jefteel, al norte; seguía a Bet-haémec y a Neiel; luego continuaba al norte hasta Cabul,
Abdón, Rejob, Hamón, Caná, hasta la gran Sidón.
De allí la frontera volvía hacia Ramá y seguía hasta la ciudad fortificada de Tiro. Después torcía hacia Hosa y terminaba en el mar. También Majaleb, Aczib,
Aco, Afec y Rejob; veintidós ciudades con sus aldeas.
Estas ciudades con sus aldeas eran la heredad de la tribu de los hijos de Aser, según sus clanes.
La sexta suerte tocó a los hijos de Neftalí; a los hijos de Neftalí, según sus clanes.
Su frontera partía desde Helef y desde la encina de Zaananim, y desde Adami-nequeb y Jabneel hasta Lacum, y terminaba en el Jordán.
Luego la frontera volvía al oeste hasta Aznot-tabor. De allí pasaba a Hucoc, y limitaba con Zabulón por el sur, con Aser por el oeste, y con el Jordán, por donde nace el sol.
Y las ciudades fortificadas eran: Sidim, Zer, Hamat, Racat, Quinéret,
Adama, Ramá, Hazor,
Quedes, Edrei, En-hazor,
Irón, Migdalel, Horem, Bet-anat y Bet-semes; diecinueve ciudades con sus aldeas.