• Mateo 23:4

    Atan cargas pesadas y difíciles de llevar, y las ponen sobre los hombros de los hombres; pero ellos mismos no las quieren mover ni aun con el dedo.

  • Mateo 23:5

    Más bien, hacen todas sus obras para ser vistos por los hombres. Ellos ensanchan sus filacterias y alargan los flecos de sus mantos.

  • Mateo 23:6

    Aman los primeros asientos en los banquetes y las primeras sillas en las sinagogas,

  • Mateo 23:7

    las salutaciones en las plazas y el ser llamados por los hombres: Rabí, Rabí.

  • Mateo 23:8

    “Pero ustedes, no sean llamados Rabí; porque uno solo es su Maestro, y todos ustedes son hermanos.

  • Mateo 23:9

    Y no llamen a nadie su Padre en la tierra, porque su Padre que está en los cielos es uno solo.

  • Mateo 23:10

    Ni los llamen Guía, porque su Guía es uno solo, el Cristo.

  • Mateo 23:11

    Pero el que es mayor entre ustedes será su siervo;

  • Mateo 23:12

    porque el que se enaltece será humillado, y el que se humilla será enaltecido.

  • Mateo 23:13

    “¡Ay de ustedes, escribas y fariseos, hipócritas! Porque cierran el reino de los cielos delante de los hombres. Pues ustedes no entran, ni dejan entrar a los que están entrando.

  • Mateo 23:14

    [1],

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