• Salmo 1:1

    Bienaventurado el hombre que no anda según el consejo de los impíos ni se detiene en el camino de los pecadores ni se sienta en la silla de los burladores.

  • Salmo 1:2

    Más bien, en la ley del SEÑOR está su delicia, y en ella medita de día y de noche.

  • Salmo 1:3

    Será como un árbol plantado junto a corrientes de aguas que da su fruto a su tiempo y su hoja no cae. Todo lo que hace prosperará.

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