¿Qué hombre, etc.? Cristo dejó los noventa y nueve en el desierto, cuando descendió de los coros angelicales, para buscar al último hombre en la tierra, para llenar el número del redil del cielo, del cual sus pecados lo habían excluido. (San Ambrosio) --- Tampoco su cariño por la última oveja le hizo comportarse cruelmente con el resto; porque los dejó a salvo, bajo la protección de su mano omnipotente. (San Cirilo en Santo Tomás de Aquino)

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